02/03/2015

Steve Brown & Guillermo Bazzola

STEVE BROWN & GUILLERMO BAZZOLA
Una Pequeña Alegría
Brown Cats Productions (BC9508)

Guillermo Bazzola, Steve Brown (g).

Grabado el 8 de abril de 2013. Duración: 58:36

Una pequeña alegría es la última entrega de Steve Brown y Guillermo Bazzola, un dúo de pares inter pares (las notas no aclaran quién toca qué) e improbable por la separación de sus edades, irrelevante, y la geográfica: Brown vive en Ithaca (estado de Nueva York, EE UU), mientras que Bazzola vive en Madrid, España. Quizás por ese motivo se grabó a la antigua, en un día.

La larga tradición de los dúos de guitarras en el jazz no quita para que sea un formato complicado. Esta la similitud del sonido, aun con arreglos imaginativos, y el riesgo de caer en la pirotecnia típica de los guitarristas. En este caso, las primeras notas no resultan muy prometedoras: ambas guitarras suenan con timbres similares, el típico sonido limpio que se asocia al jazz, y el tema es una bossa nova, una trampa que lo mismo puede salir preciosa como anodina.

Aunque bonita y con cierto peso, como suele pasar en vivo, el "Caminhos Cruzados" (de Jobim) que abre el disco funciona pero no es representativa; la otra bossa, "Esencia" (del pianista gallego Alberto Conde) viene interpretada con más nervio. Es en el segundo tema, "Los Mareados", donde Brown y Bazzola se meten en harina. Este es un viejo tango, una aportación de Bazzola, argentino, y su melodía está interpretada con sensibilidad y elegancia. Es uno de los puntos álgidos del disco, junto con el otro tango de la sesión, "Nada", cuya hermosa melodía viene realzada por pequeños matices rítmicos, por la forma en que la guitarra acompañante cae levemente detrás del compás.

27/02/2015

Bailando a trompicones

El ritmo. Posiblemente el elemento musical más primitivo. Está siempre ahí, aunque uno quiera: basta con tomarse el pulso o sentir la propia respiración. Cualquiera puede sentirlo, aun cuando no puedan producirlo conscientemente. Es, además, el elemento dominante en piezas de música tan memorables como distintas entre sí, desde el principio de la Quinta Sinfonía de Beethoven, al "I'm Walkin'" de Fats Domino, la "música de palmadas" de Steve Reich,  o lo que hace Art Blakey a las órdenes de Thelonious Monk en la versión original de "Straight, No Chaser".

El ritmo también podría considerarse el rasgo unificador de un montón de música contemporánea (tanto es así que en Dinamarca tienen un conservatorio especializado al que llaman "Conservatorio de música rítmica"). En el jazz es un elemento tan importante que no sabría ni por dónde empezar.

No obstante, sí que hay un rasgo que suele aparecer de vez en cuando, el de tocar "en tres" sobre un ritmo de cuatro tiempos. ¿Suena complicado? Con escuchar lo que hace el trío de Brad Mehldau en el siguiente vídeo a partir de 0:25 se capta al instante

23/02/2015

Daniel Cano / Julian Lage

DANIEL CANO QUINTET
Don't Touch the Blue
(Blue Asteroid DCQ-012154)

Cano (tp, fiscorno, comp), Pedro Cortejosa (ss, st), Wilfried Wilde (g), Paco Charlín (b), Jesús Pazos (bat).

Grabado el 15 y 16 de febrero de 2014. Duración: 50:15

Con los parabienes de Chris Kase y Paolo Fresu, colegas de instrumento, Daniel Cano, residente en el Reino Unido, publica su visión personal del hard bop en el siglo XXI. Como compositor —ocho originales por un standard— se le ve cómodo a la sombra de Monk (como en "Don't Touch the Blue" y "Buenordías", en la que desliza una cita de la cadencia canónica de "West End Blues"). El equipo rítmico atina al dar el pulso muy ventilado —incluso en un tema como "Plutón", que brilla especialmente cuando Charlín mantiene el vamp original— lo que ayuda, junto con la ausencia de piano, al discurso reflexivo y sin prisas de ambos solistas. Lo único que quizás se eche en falta es un poco del fuego que muestra el grupo en "Canción carpiana", que cierra el disco, lo que probablemente ocurra en directo (tocan mañana, 24, en Sevilla).

El disco puede escucharse en Spotify

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JULIAN LAGE
World's Fair
(Modern Lore Records)

Lage (guitarra acústica)

Grabado en marzo y junio de 2014. Duración: 38:02

No se dejen engañar por Julian Lage. Parecerá el tipo más dulce del mundo, modesto, pura calma californiana; su música, sencilla, sin esfuerzo, sin verdadero mérito. Nada más lejos. Lo más probable es que para el segundo cuatro (0:04) de este disco el oyente esté enganchado, y eso no se consigue siendo un peso pluma. Lage es, en realidad, una bestia de la guitarra, uno de los músicos más extraordinarios de hoy en día. El hecho de que lleva tocando toda la vida y que le encanta el instrumento le pone en una categoría que trasciende el puro virtuosismo, haciéndolo invisible, como inservibles serían las clasificaciones en estilos o géneros, aunque el "folk post-Internet" que acuña el anotador y también guitarrista Matt Munisteri no va desencaminado: aun con cierto sabor local, a pesar del instrumento acústico y las modas recientes esto no es —menos mal— un disco de "Americana". Con temas como "Peru" y "Japan", se trata más bien de la visión del mundo a través de los ojos de Lage. Su relato es muy evocador, tranquilo sin llegar a lo sombrío, a ratos enérgico y pletórico con momentos de un nivel guitarrístico escandaloso (su paleta tímbrica con la acústica es abrumadora). La única limitación aparente de Lage es su propia imaginación, y de momento parece lejos de agotarse.

Disponible en BandCamp, YouTube y Spotify
Website: www.julianlage.com