15/04/2014

Billie Holiday, el Club Bali... e Internet

Es curioso que haya quien se acuerde ahora de los grandes filtros del pasado, cuando no había internet, desde los productores de discos y publicistas que influían en qué se publicaba comercialmente y qué no, hasta los periodistas y editores profesionales que producían textos bien redactados y contrastados. Esos filtros no siempre eran perfectos, pero tenían su papel.

Véase, por ejemplo, esta foto. Hasta hace nada era, y quizás lo siga siendo, uno de los primeros resultados obtenidos al teclear “Ray Bauduc”, “Walter Page” o “Claude Hopkins” en el buscador de internet más utilizado del mundo (de los mismos propietarios de la plataforma para blogs en la que están publicadas estas líneas). Esos son nombres menores en el enorme contexto de la cultura occidental, pero si se busca “Billie Holiday”, también es probable que aparezca esta foto más pronto que tarde.


La cuestión es que estos no son Ray Bauduc, Walter Page y Claude Hopkins.

07/04/2014

Kit Downes y Tom Challenger: Wedding Music, en el Royal Festival Hall

El Royal Festival Hall está dedicando una temporada al órgano para celebrar el final de los tres años de restauración que ha devuelto a la vida al instrumento de tan ilustre auditorio, con sus 7866 tubos y flautas ocupando todo el fondo del escenario.

El órgano del Royal Festival Hall, restaurado (© Nick Rochowski)

31/03/2014

Sonidos de un ladrón de discos

Foto de Daniel Mordzinski
Carlos Sampayo es un referente para quienes escribimos sobre jazz en español, por su prosa, concisa y clara, y porque no ha rehuido la responsabilidad de decir si algo no le gusta. Por ello es una buena noticia la publicación de una versión revisada de sus Memorias de un ladrón de discos (Gauderio editor, Buenos Aires, Argentina, 2013).

Este libro no es una enciclopedia. Tampoco es una discografía comentada (eso está por venir, próximamente, según cuenta el propio Carlos). Es la vida de un apasionado por una música y su relación con ésta a través de los discos, otrora objetos voladores identificados que surcaban cielos y mares, espacio y tiempo, poniéndonos en contacto con gentes, espacios y sonidos casi inaccesibles. (Breve inciso: el repaso de este libro y la gloriosa época de finales de los cincuenta y principios de los sesenta me pilla leyendo sobre esos mismos años en España. ¡Qué profunda era la caverna, y qué mérito tienen nuestros mayores discófilos, también en Argentina por motivos semejantes!).