11/09/2013

Benny Goodman Carnegie Hall 1938: reeditado, aún incompleto

Benny Goodman at Carnegie Hall 1938 es un disco simbólico. Ha estado siempre disponible desde 1950, y constituye un retrato único del Swing en su momento álgido, tanto en lo musical como en lo social. No obstante, hasta la fecha seguimos sin disponer de una reedición completa de la música del concierto, como quedó explicado en esta entrada anterior.

Acaba de salir una nueva reedición en Japón, Benny Goodman at Carnegie Hall 1938, Sony Music Entertainment (Japan) Inc. (Blu-spec CD2 SICP 30223-4), en el nuevo formato Blu-spec CD2, pero está basada en el máster de la última reedición oficial en cedé (C2K 65143, de 1999) y, por consiguiente, le falta medio minuto de música, aunque parece que el sonido ha ganado en definición.

04/09/2013

Inesperadamente... Biréli Lagrène

Hay discos mediocres que, no obstante, encierran sorpresas inesperadas. Los hay que solamente merecen un recuerdo por un instante de brillantez.

Un ejemplo de este tipo de grabacion sería el Stuttgart Aria de Jaco Pastorius. Último capítulo de la discografía de Pastorius, este disco es cuando menos irregular, pero recompensa al oyente que lleve su escucha hasta el final con el solo de Biréli Lagrène en "The Days of Wine and Roses", grabado cuando el guitarrista apenas tenía veinte años.

Biréli Lagrène cumple 47 hoy.


PD: Años después de la edición original, Jazzpoint publicó un doble cedé, Broadway Blues & Teresa, con música de las sesiones de Stuttgart Aria, sin teclados. En Spotify puede escucharse esta misma versión de "Days of Wine and Roses", sin teclados.

01/08/2013

Jazzaldia 2013: día 5 y último

Cosas que uno se encuentra
La mente humana es así: el quinto día del Jazzaldia, antes de que haya terminado, uno pide íntimamente que llegue el final cuanto antes; en cuanto se extingue la última nota y se ha recuperado el aliento, se echa en falta. En todo caso, uno no es un Leónidas y no llegó a dos actuaciones que prometían mucho: el espléndido dúo de Barry Guy con Maya Homburger el sábado por la noche —tras el Maratón Masada— en el incomparable marco de San Telmo con el fresco de Sert a sus espaldas, y la actuación de Diana Krall en el Kursaal. Según fuentes solventes, a la Krall no se la vio en su mejor momento al piano, y el que tiró del carro musical del concierto fue —sorpresa, sorpresa— el invitado Marc Ribot.

Por una cuestión de conveniencia de horarios —o de prioridades, no nos engañemos— sí nos dio tiempo a pasar por la feria del disco del Hotel de Londres. Tras el consiguiente intercambio de euros por algo de rock, blues acústico, blues eléctrico, country antiguo, gospel clásico, un par de cosas de Martial Solal y la rareza que ven más arriba, dimos buena cuenta de la oferta gastronómica de San Sebastián, en la Parte Vieja y en Gros.

Patatas bravas del Café San Telmo (junto al Museo)
Chuletón del Bar Néstor (C/Pescadería)
G&T de la Gintonería (Gros)
(© Fernando Ortiz de Urbina)