06/12/2010

Happy 90th, Mr. Brubeck!

I like the piano because he plays the piano like the guys I told you about at the brickyards in Haverstraw, New York, where the blues was born... He has heavy hands, but hits some beautiful chords... You could put this on at anybody's house, and they'd dance all night.

Willie 'The Lion' Smith's reaction to Brubeck's "St. Louis Blues"
(from Jazz at the College of the Pacific)
in a blindfold test.


Today Dave Brubeck celebrates his 90th birthday. His career is one of those treasures that can slip past you if you don't go beyond the musician's image and explore the actual music. Through the years Brubeck's been 'accused' of being cold, intellectual, and commercial, but just a bit of browsing through his many recordings will demonstrate that he can be a perfectly hot and visceral pianist, closer to The Lion's assessment, heavy hands and all. About this, I already told the story on how Brubeck's "presence" was felt (pun intended) in Miles Davis's Kind of Blue.

Dave Brubeck's first recording is a solo from 1942, where he already plays a lot of piano. After that, he worked with an octet formed mainly by students of Darius Milhaud, and in 1949 he did his first discs as a leader, of a piano trio at the time, kickstarting, in fact, the Fantasy label. Since then, I don't know of any instances where Mr. Brubeck has recorded as a sideman, and given his very active career to this day, I think his must be one of the longest careers, possibly the most prolific, as a leader in jazz.

(Pica aquí para ir al texto en castellano.)

A remarkable amount of pictures and footage shows Brubeck smiling, laughing, and having a hell of a time, which belies the clarity of ideas and determination inherent to someone who's been the sole guardian of his own artistic career for so long. Regarding the accusations of "commercialism", the fact, on record for anyone to check, is that Brubeck has been consistently true to himself and has done whatever he felt he had to do, mostly outside the box. He's never stopped experimenting with counterpoint and meter regardless of any commercial consideration, and the overwhelming popularity of Time Out and "Take Five" is just more proof of how unnecessary it is to reduce audiences to their minimum common denominator.

Brubeck has had, is having, a lengthy and illustrous career in a variety of settings, but history will remember him as a great popularizer of jazz without selling out, as well as for his quartet with Paul Desmond, Eugene Wright, and Joe Morello, which worked out because, as Wright himself once put it:

I was the bottom, the foundation; Joe was the master of time; Dave handled the polytonality and polyrhythms; we all freed Paul to be lyrical. Everybody was listening to everybody. It was beautiful. Those people who couldn't accept it were looking, not listening.

Another thing some people didn't quite understand was the relationship between Brubeck, the leader, and Desmond, the star soloist. As Desmond himself explained in an interview with Marian McPartland:
I never would have made it without Dave. He's amazing harmonically, and he can be a fantastic accompanist... Dave has a real aversion to working things out, and a tendency to take the things he can do for granted and most of his time trying to do other things.

You'll be able to read about his many achievements just about everywhere these days. There is plenty of video on line to be watched, and some new multi-CD sets (on Sony and Concord) coming out for his birthday, as well as a new documentary, In Your Own Sweet Way (available to watch on line in the UK here till Friday 10th).

However, I don't think there's a better introduction to Brubeck than Time Signatures, a four-CD set released in 1992 by Columbia/Legacy. The music for this was selected and commented, track by track, by Brubeck himself in the 100-page booklet, which also carries a biography - the source for all the quotes above - by Doug Ramsey.

So, happy birthday, Mr. Brubeck, and thanks for the music. My favourite Brubeck solo is on "Stardust" from Jazz at Oberlin.

I leave you with this interview with LoC's Larry Appelbaum:




~~~~~~~


Me gusta el pianista porque toca como la gente de la que te hablé, de las fábricas de ladrillos de Haverstraw, Nueva York, donde nació el blues... Tiene unas manos pesadas, pero toca unos acordes preciosos... Si pusieras esto en cualquier casa, se pasarían toda la noche bailando.

Respuesta de Willie "The Lion" Smith al "St. Louis Blues" de Brubeck
(de Jazz at the College of the Pacific)
en un blindfold test.

Hoy Dave Brubeck cumple 90 años. Su carrera es un ejemplo más de lo que uno se puede perder si no va más allá de la imagen de un músico. A lo largo de los años se le ha "acusado" de ser cool (en el sentido de frío y distante), intelectual y comercial, pero a la mínima que se escuche su música, el oyente descubrirá que Brubeck es más bien un pianista "caliente" y visceral, más cercano a la descripción de "The Lion", incluido su enérgico toque. A este respecto, ya conté la historia sobre cómo se nota la "presencia" de Brubeck en el Kind of Blue de Miles Davis.

La primera grabación de Dave Brubeck es un solo de 1942, en el que ya toca un montón de piano. Después trabajó con un octeto formado en su mayoría por estudiantes del compositor francés residente en California Darius Milhaud, y en 1949 grabó sus primeros discos como líder, de un trío en este caso, con los que además nació el famoso sello Fantasy. Desde entonces Brubeck ha grabado exclusivamente como líder, que yo sepa, y dada su activa carrera hasta nuestros días, la suya debe de ser la carrera más larga, seguro que la más prolífica, de un jazzista al frente de un grupo.

En las numerosas fotos y la enorme cantidad de metraje que existe de Brubeck, éste generalmente aparece sonriendo, riéndose, pasándoselo bomba, lo que disfraza en cierta medida la claridad de ideas propias y la decisión de alguien que ha sido el único responsable de su carrera artística durante tantos años. Con respecto a las acusaciones de ser "comercial", el hecho, comprobable en los discos, es que Brubeck siempre ha sido fiel a sí mismo y ha hecho lo que sentía que tenía que hacer, casi siempre saliéndose de la norma, experimentando sin cesar con el contrapunto y diversas métricas, y sin prestar atención a consideraciones comerciales. El hecho de que Time Out y "Take Five" (con su compás de 5/4, en España cabe preguntarse si Brubeck no tendrá algo que ver con la sintonía de El Hombre y la Tierra) llegasen a ser tan populares es una prueba más de lo innecesario que es reducir al público a su mínimo común denominador.

Brubeck ha tenido, o está teniendo, una carrera larga e ilustre, con todo tipo de formaciones y formas compositivas, pero la historia le recordará por haber conseguido acercar a mucha gente al jazz sin haberse "vendido", y por su cuarteto con Paul Desmond, Eugene Wright y Joe Morello, que triunfó porque, como el propio Wright explicó en su día:

Yo era la base, los cimientos, Joe era el dueño del pulso; Dave se encargaba de la politonalidad y los polirritmos. Y entre todos dábamos a Paul la libertad para que fuera todo lo lírico que quisiera. Todos nos escuchábamos mutuamente. Era precioso. Si alguien no podía aceptarlo era porque estaba mirando, no escuchando.

Otro aspecto del grupo que mucha gente no entendía era la relación entre Brubeck, el líder, y Desmond, el solista estrella. Como el propio Desmond explicó en una entrevista con Marian McPartland:
Nunca habría llegado a nada sin Dave. Su sentido armónico es increíble, y puede ser un acompañante fantástico... A Dave no le gusta nada ensayar, y tiene cierta tendencia a dar por sentadas las cosas que puede hacer, por lo que dedica casi todo su tiempo a intentar hacer otras.

Durante estos días se podrá leer en los medios, al menos en lengua inglesa, sobre los logros de Brubeck. También existe un montón de vídeos disponibles en Internet y, con motivo del cumpleaños, acaban de publicarse varios estuches de discos (en Sony y Concord), así como un nuevo documental producido por Clint Eastwood, In Your Own Sweet Way (que puede verse entero, en el Reino Unido, aquí hasta el viernes, 10).

No obstante, no creo que haya mejor introducción a la música de Dave Brubeck que Time Signatures, una caja de cuatro cedés publicada en 1992 por Columbia/Legacy. La música la seleccionó el propio pianista, que además comenta los temas uno por uno en el libreto de 100 páginas, complementado por una extensa biografía del gran Doug Ramsey (de la que he sacado todas las citas de esta entrada).

Feliz cumpleaños, Sr. Brubeck, y gracias por la música. Mi tema favorito es el "Stardust" del Jazz at Oberlin.


3 comments:

Cayetano López said...

Olé, vaya post guapo. ¿Has visto el documental? ¿Que tal está?

Fernando Ortiz de Urbina said...

Sí, si que lo vi. La verdad es que muy bien. Una cosa que han hecho bien ha sido, en vez de machacar al buen hombre a entrevistas, han usado otras anteriores (por suerte hay material de sobra). También hay extractos de alguna entrevista con Paul Desmond, que está muy bien.

El guión es de Hank O'Neal, el de discos Chiaroscuro, un tipo muy majete que lleva un montón de años en el ajo, y se nota.

F

Fernando Ortiz de Urbina said...

Estoy volviendo a verlo, y la verdad es que salvo alguna cosa que dice o hace Jamie Cullum (en fin...) es muy bueno. Hay vídeo del cuarteto tocando con Goddard Lieberson (presidente de Columbia, la mayor discográfica de la época) moviéndose al compás y "entrevistando" a Brubeck (eran otros tiempos, y Lieberson era músico). También hay metraje de Brubeck y sus colegas visitando a Milhaud y tocando en su caso. Otro que sale, poco, es Stanley Crouch, y la verdad es que la clava al explicar la relación de Brubeck con el público. Luego hay alguna sorpresa como Keith Emerson tocando "The Duke" (!).

Ahora mismo estoy viendo a Joe Morello tocando un solo con las manos en el programa que tenía Hugh Hefner, el de Playboy... Yo tenía claro que Morello es un enorme batería, pero estoy alucinando bastante viéndole.

Muy recomendable, la verdad.

F