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13/03/2016

Thad Jones/Mel Lewis Orchestra All My Yesterdays


THE THAD JONES/MEL LEWIS ORCHESTRA

All My Yesterdays: The Debut 1966 Recordings at the Village Vanguard
(2 CD + libro de 87 págs.; Resonance HCD-2023)


Thad Jones (tp, fisc, arr, dir); Jimmy Nottingham, Snooky Young*, Jimmy Owens, Bill Berry, Danny Stiles** (tp);
Bob Brookmeyer* (tb-pist); Garnett Brown, Jack Rains, Tom McIntosh** (tb); Cliff Heather (tb-b);
Jerome Richardson, Jerry Dodgion (sa, cl, f); Joe Farrell (st, cl, f); Eddie Daniels (st, cl);
Marv “Doc” Holliday*, Pepper Adams** (sbar);

Hank Jones (p); Sam Herman (g, perc); Richard Davis (b); Mel Lewis (bat).

Grabado el 7 de febrero* y el 21 de marzo** de 1966. Duración: 48:49/77:13

Como un dinosaurio solitario, la Vanguard Jazz Orchestra lleva cincuenta años y unas semanas apareciendo los lunes en el Village Vanguard de Nueva York. Cuando salió del cascarón, el primer lunes de febrero de 1966, Basie, Ellington, Woody Herman y Stan Kenton aún vagaban por el planeta.

Buena parte de lo que sonó en aquel santuario de Manhattan aquel lejano lunes —y el de seis semanas después— se puede revisitar ahora en cedé gracias, por partida doble, a Resonance Records: por una parte porque esa es la discográfica que lo ha publicado y, por otra, porque su presidente, George Klabin, fue el chaval que, con 19 años, grabó a la banda in situ

20/02/2015

Intensidad y pasarlo bien: los Lucky Chops

En nuestro eterno retorno particular, cada cierto tiempo resurge la inane conversación sobre cómo acercar el jazz a la gente o viceversa, cómo hacerlo más "popular", bla, bla, bla... Cuando ocurre, siempre me vienen a la cabeza un par de citas.

Hace años, el cantante, pianista y relator Ben Sidran le pidió a Art Blakey que describiese el jazz en una palabra, a lo que el maestro baterista respondió: 
"Intensidad. Intensidad. Intensidad. Incluso en las baladas."
Hacia primeros de los setenta del siglo pasado, el trombonista, pianista, compositor y arreglista Bob Brookmeyer, un tipo serio con muy poca paciencia para las bobadas, dijo esto, según salió impreso en la revista Downbeat:
"Sobre todo, se supone que tienes que pasarlo bien [con la música]. Si no, es que no te has enterado de nada, y eso no puede ser."
Bien, de acuerdo en que el vídeo que viene a continuación no es "jazz" (dejemos las discusiones banales para otro momento), pero aparte de ser un ejemplo grandioso de lo bien que se puede pasar tocando y escuchando música (y del valor social de esta arte — es evidente que el saxo barítono es un demente, y ahí lo tienen, sirviendo a la sociedad), creo que da una buena pista de lo que le hace buena falta a (alguna gente que toca) jazz.



(El mismo vídeo, en Facebook)

22/12/2013

Felices fiestas y una recomendación

Parte de mis primos y lectores, los del hemisferio Sur, están a punto de celebrar el solsticio de verano, no de invierno (¡envidia!), y el fin del año no es más que una convención, pero sea porque los días acortan en esta parte del mundo, o porque la mayoría de nosotros libramos en el trabajo, o por motivos culturales, este es un tiempo de reflexión. Así que celebre lo que celebre, felicidades y parabienes.

No tenía intención de recomendar ninguna música para estas fechas. Hay un montón de listas con lo mejor del año, además de toda la farfolla navideña. Sería casi como añadir más empalago a todo lo que se nos embute en el gaznate. 

Pero entonces me topé con el vídeo sobre Bob Brookmeyer (véase la entrada anterior), y de pronto sonó el inconfundible Jack Teagarden. Con cuerdas. En un disco que desconocía por completo. Tiene la voz y el trombón de Teagarden, arreglos de Brookmeyer, Russ Case y Claus Ogerman y, sorprendentemente, los temas son de Willard Robison, autor menos conocido que algunas de sus composiciones, como "Old Folks" o "Cottage for Sale".

El disco en cuestión es Think Well of Me (Verve V6 8465 en estéreo, V-8465 en mono) grabado y publicado en 1962. Se reeditó en 1998 como edición limitada en CD (Verve 314 557 101-2, por ahí rondan ejemplares de segunda mano), y también está en Spotify. En YouTube están también todos los temas, con los que he armado esta lista:


Pasenlo bien, mis mejores deseos para 2014, y nos "vemos" entonces.

20/12/2013

Muchos más compases de Bob Brookmeyer

Ayer publiqué una entrada sobre uno de mis solos favoritos por uno de mis músicos favoritos, pero reconozco que mi breve presentación no hace justicia a sus hazañas musicales.

Después de mover por ahí esa entrada, mi estimado colega y mago del jazz-tango Pablo Aslan me señaló este fantástico vídeo, una buena visión panorámica de la vida musical de Bob Brookmeyer.

Los créditos son:

Montaje de Maria Schneider y Ryan Truesdell en honor de Bob Brookmeyer, para su funeral en la iglesia de San Pedro de Nueva York, el 11 de abril de 2012.
Vídeo editado por Marie Le Claire
Toda la música está compuesta y/o arreglada por Bob Brookmeyer
Fotos por gentileza de Michael Stephans y Jan Brookmeyer

Sin más, la película:

19/12/2013

Dieciséis compases de Brookmeyer...

Los lectores habituales de estas páginas sabrán que Bob Brookmeyer es uno de mis músicos favoritos de cualquier estilo o instrumento. Me fascina la forma en que parece esconder su inteligencia detrás de un estilo visceral y lleno de swing cuando toca el aparatoso trombón de pistones. Como arreglista ha andado muchos caminos y explorado muchas rutas, pero nunca defrauda. A mí no, al menos.

Un buen ejemplo de la diversidad de su talento y de su estilo como solista son sus dieciséis compases en esta versión del “Body and Soul” y el contraste que ofrecen con respecto a su propio arreglo para la Concert Jazz Band de Gerry Mulligan.

Aunque Brookmeyer era el motor de la banda, aquí no toca más que medio chorus. Donde otros han dibujado arabescos en el laberinto armónico de esta balada, Brookmeyer lo atraviesa como una flecha con muy poca variación melódica y una gran de terminación rítmica, con mucho swing (véase la síncopa de los primeros ocho compases), y funk (en sus segundos ocho compases, terminando sus frases de cuatro notas en el "uno" sobre una especie de ritmo de rumba en el fondo).

Dado que el solo es facilmente accesible, me callo ya. Sólo añado que en una entrevista, preguntado por sus influencias, dice que la primera gran influencia, y casi la única, fue Count Basie. Al escuchar este solo (a partir de 2:37), creo que no es difícil imaginar a Basie tocándolo al piano.



Más Brookmeyer aquí y aquí.

16/12/2011

DEP Bob Brookmeyer (1929-2011)

Bob Brookmeyer ha fallecido a tres días de haber cumplido los 82. Es uno de mis músicos favoritos, probablemente mi músico favorito de esto que llamamos jazz. ¿Por qué? Porque me gusta el swing que gasta siempre, y su sonido, y sus arreglos, y su ingenio, y su intelecto, que aplicó a sus arreglos y a solos llenos de ideas y melodías originales. En la entrada anterior comenté un par de temas que merece la pena escuchar con Stan Getz, "Rustic Hop", un tema original que levantará el ánimo de cualquier ser vivo, y "Varsity Drag", en el que abre su solo con una frase muy simple (primero toca una tercera mayor, a continuación una menor) con un swing que tumbará a cualquiera.

Ya se han oído voces clamando por qué no recibió más reconocimiento en vida. En mi opinión, más allá del jazz, porque esta música no significa apenas nada para la inmensa mayoría del planeta, y dentro del jazz, y esto sí que sería triste, probablemente porque su larga carrera no encaja en ningún estilo ni en ninguna de esas rígidas clasificaciones que críticos y aficionados de esta música, presuntamente abiertos de miras, han creado y les son tan cómodas.

Hace algún tiempo escribí sobre Brookmeyer, en una entrada de este blog en la que además hay una buena entrevista en vídeo. Años atrás también tuve ocasión de charlar con él, y me comentó que su disco favorito a su nombre es el Gloomy Sunday de 1961, en el que compartió los aperos de arreglar con estimados colegas como Ralph Burns.

Para catar algo de la carrera de este músico también se puede sintonizar la edición de Night Lights que le dedicó a Brookmeyer David Brent Johnson de la radio pública del estado de Indiana, EEUU, con una pequeña ayuda del que suscribe. Otro programa, aun mejor, es el perfil que le dedicó NPR por su 70º cumpleaños, producido por Bill Kirchner.

Hasta siempre, Mr. Brookmeyer, y gracias por todos los buenos momentos.

17/12/2010

2010 final, and a Spotify playlist (VIII)

(Pica aquí para ir al texto en español.)

Like almost anyone reading this, I'm taking a break for the next few days or weeks. And I am also taking a break for this window to the virtual world for a healthy helping of real world, people in the flesh and, hopefully, nature and the great outdoors. In The Conquest of Happiness Bertrand Russell talks about the unhappiness that is caused by not being close to kindred spirits. The internet has certainly helped introducing people from distant place in a large chunk of the planet who happen to share an interest in these things humans do, like music.

14/12/2010

Happy birthday to a hero

(Pica aquí para ir al texto en castellano.)

In my previous post, about James Moody, I commented on the generations of jazz musicians who went from suffering indifference for their music and abuse for their skin pigmentation, to general acclaim all over the world. These are musicians whose lives should be taught at school, even beyond musical considerations.

It's all too easy to take those men and women for granted. For one thing, there's a deep-rooted tendency to tell the history of jazz as a mythical epic. Well-intentioned as this may be, it can hinder rather than help our appreciation of some very extraordinary humans. Explaining Louis Armstrong as a supernatural being will never result in a fair assessment of his achievements. Show him as a man, bones and flesh, warts and all, and then you'll see how extraordinary he was.

On top of that, these men and women, some well-known, some completely anonymous, tend to be lacking of any self-importance, which can give us the false impression that they are indeed not important. And don't expect any help from them, either—they probably wouldn't recognise themselves as the extraordinary people they are. 

One of these extraordinary people is Clark Terry, who turns 90 today. You'll read everywhere that he's a master trumpet and flugelhorn player, a pioneer in the latter instrument in jazz. His tone is pure and soft, his technique immaculate, his wit, fast and rich, and all of it soaked in the blues. He's worked both with Count Basie and Duke Ellington, as well as many others. He was a mentor to Miles Davis. He was one of the first African-American musicians to work the recording and TV studios in New York, including Skitch Henderson's orchestra for Johnny Carson. He also had a terrific quintet with his very dear friend Bob Brookmeyer, with which they did three studio albums for Bob Shad's Mainstream label (in the early Seventies, Verve released some live tracks from one of their earliest gigs, in 1961).

19/12/2009

Happy 80th, Bob Brookmeyer!

Today it's Mr. Bob Brookmeyer's birthday (and my mom's, incidentally, so that's two personal favourites on a single day). I've written about him before, so I'll just say happy 80th birthday, and let you all with David Brent Johnson's recent edition of Night Lights (for which you'll need RealPlayer).

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Hoy es el cumpleaños de Don Bob Brookmeyer (y el de mi madre, casualmente). Ya he escrito antes sobre él, o sea que me limitaré a desearle un feliz 80º cumpleaños y les dejo a los lectores con David Brent Johnson y la última edición de su Night Lights (para escucharlo necesitarán el RealPlayer). El programa está en inglés pero hay mucha más música que palabra.

12/12/2009

"Rhythm-A-Ning": A detour / Un desvío

(Para leer el texto en español, pulsa aquí).

Note on audio files: links on names lead to Spotify.


George Gershwin
I wonder if George Gershwin suspected how important "I Got Rhythm" would become when he published it in 1930. Its simple and logical harmonic frame, widely known as "rhythm changes", has provided the scaffolding for thousands of new tunes and improvised solos, and it's been subject to all sorts of re-harmonizations and other musical experiments, generally after severing its two-bar tail at the end of the original chorus (YouTube). Yes, this most famous 32-bar standard is a 34-bar song.

In jazz, one the most popular tunes based on this song is Thelonious Monk's "Rhythm-A-Ning", a classic in jam sessions all around the world, due to its "rhythm changes" and the almost childish simplicity of its melody, with that Monkian touch in the second four bars of the theme.

However, this melody was not created by Monk from scratch. It comes from the early Swing era, and  it has had quite a journey, which is, at least partially, on record, with a couple of detours.

Mary Lou Williams
As far as I know, the first time something with a passing resemblance was recorded, it was played by Lawrence Brown in the opening solo (0:17) on Ellington's "Ducky Wucky" (YouTube) (1932), which is closely followed soon after by Teddy Bunn on "I've Got the World on a String" (YouTube) (1934) as recorded by Red McKenzie's Spirits of Rhythm. The next appearance is more significant, though: It happens in a sort of showcase of riffs put together by Mary Lou Williams for Andy Kirk's orchestra called "Walkin' and Swingin'" (YouTube). This was recorded in 1936, clearly for Kirk's dancing audiences, but it has its quirks, like the second chorus (0:43-1.21), arranged for the sax section with a trumpet lead. Although rhythmically it's 100% Swing (all those eighth notes), there is room for variation (like the bit starting in 0:51).

It's precisely in that second chorus that we can hear eight bars of what any jazz fan today would call "Rhythm-A-Ning" (1:12), although Monk only kept the first four bars. The second four are swinging eighth notes, more fluid and less angular than in Monk's version.

The next instance of this riff, as an independent head, comes from Minton's, 1941 vintage. There, musicians used to call it "Pagin' Dr. Christian" (YouTube) or "Meet Dr. Christian" (it was released as "Down On Teddy's Hill" on record, the riff appears at 2:28), and apparently it was widely used to bookend the improvisations on Gershwin's chord changes. "Dr. Christian" was, of course, guitarist Charlie Christian, at the time in Benny Goodman's payroll. Christian was a regular at the jam sessions at Minton's, where the house band was comprised by Kenny Clarke on drums, Nick Fenton on bass, Joe Guy on trumpet, and a young Thelonious Monk at the piano.

Andy Kirk's was one of the strongest bands to come out of the Midwest, an area where Charlie Christian was already known before he joined Benny Goodman. That, and Christian's friendship with Mary Lou Williams, well-known as a mentor to younger musicians, could be the way this riff got to Minton's and Monk. However, Monk wouldn't record "Rhythm-A-Ning" until 1957, in his LP with Art Blakey for Atlantic. In the meantime, this riff survived in a form more similar to the "original", although less relevant in jazz repertoire.

But first, there are yet more variations: the first bit of the phrase—the two triads—are part of Ray Conniff's "To a Broadway Rose" (YouTube) recorded by Artie Shaw on October 30, 1941, and advertised on Billboard in April 1942. A similar riff appears too on "Taps Miller", a tune normally associated to Count Basie (YouTube), who recorded it in 1944, but also recorded by Georgie Auld (YouTube), a bandmate of Christian's in Benny Goodman's Sextet. Also a "rhythm changes" tune, here the head is only an echo of Mary Lou Williams's riff, although it must be noted that the Harlem connection is still there: there are some doubts about this, but dancer, singer and sometime trumpet player Taps Miller is listed as the drummer in some sessions recorded by Jerry Newman at Monroe's. Still in that vein, in 1948 Charlie Parker recorded his "Steeplechase" (YouTube), while another distant cousin would be "Dandy Lion" (YouTube), as recorded by Woody Herman's Woodchoppers in 1951.

Al Haig
Back to the timeline and the version linked to Charlie Christian and Minton's, it reappears almost verbatim in 1950, recorded by Al Haig as "Opus Caprice" (YouTube). How it got to Haig is not clear, although he used to go to Minton's; it could be there that he first became aware of the tune, or maybe he listened privately to Jerry Newman's recordings, which were not commercially released till 1953 (according to Leo Valdés's discography). Wynton Kelly recorded it too in 1951 as "Opus Caprice" (YouTube) and, still with the same "head", Sonny Stitt did it too in 1952 as "Symphony Hall Swing" (YouTube). Incidentally (or not), Bud Powell snuck the Caprice in one of his recordings right after Haig's.

After Al Haig's version, Thelonious Monk would record his own, which would eventually become the canon to play this riff. In between those studio recordings, there is at least one instance where the Mary Lou Williams/Al Haig version is still in use: John Coltrane paraphrases it while soloing on "Oleo" with Miles Davis at Peacock Alley, in St. Louis, 1957. I say eventually because the heads Monk recorded in 1957 with Blakey (YouTube) and with Gerry Mulligan (YouTube) are not the most popular ones (the one with Mulligan has, of all things, a 16-bar bridge). The first "definitive" recording came the following year, 1958, with Johnny Griffin at the Five Spot (YouTube).

By 1966 Monk's version was already set in stone, and those last four bars of convoluted eighth notes was lost... Or not quite: Clark Terry & Bob Brookmeyer recorded their take on Haig's "Opus Caprice" as "Haig & Haig" (YouTube) (on their album Gingerbread Men for Mainstream, with Terry particularly angelical).



Monk (piano), Charlie Rouse (tenor sax), John Ore (bass), Frankie Dunlop (drums).
Netherlands/Países Bajos, April 15, 1961.


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Nota sobre los ficheros de audio: los enlaces de los títulos van a Spotify. 

Me pregunto si George Gershwin sabía la que iba a montar cuando publicó "I Got Rhythm" en 1930. Su sencillo y lógico armazón armónico, conocido entre los músicos como "rhythm changes", ha servido de andamiaje para incontables temas nuevos, improvisaciones, rearmonizaciones y todo tipo de perrerías musicales, casi siempre obviando el rabillo de dos compases al final de cada chorus que tiene el original (YouTube). (Efectivamente, el standard de 32 compases más famoso del repertorio en realidad es un tema de 34 compases).

Uno de los temas más populares del repertorio jazzístico armado sobre esta canción es el "Rhythm-A-Ning" de Thelonious Monk, un clásico de las jam sessions de todo el mundo, por la familiaridad de su cadena de acordes y la sencillez casi infantil de su melodía, con ese toque típicamente monkiano en los segundos cuatro compases del tema.

No obstante, esta melodía no la creó Monk de la nada. Su origen se remonta a la época del Swing, y su trayectoria es curiosa y con ramificaciones.

Lawrence Brown
La primera aparición, que yo sepa, y aunque sea de forma poco más que embrionaria, es en el "Ducky Wucky" (YouTube), de 1932, en el solo de Lawrence Brown que abre el tema (0:17), seguida de cerca por el solo del guitarrista Teddy Bunn en "I've Got the World on a String" (YouTube) (1934) con su grupo, The Spirits of Rhythm, acompañando a Red McKenzie. La siguiente aparición es más significativa, no obstante. Se produce en el potaje de riffs que cocinó Mary Lou Williams para la orquesta de Andy Kirk con el título de "Walkin' and Swingin'" (YouTube). Grabado en 1936, es un tema evidentemente diseñado para el baile, aunque no sin sus curiosidades. El segundo chorus (0:43-1.21), por ejemplo, está arreglado para una trompeta más la sección de saxos y, aunque rítmicamente es puro Swing (predominan las corcheas) presenta algún pasaje más sofisticado (0:51).

Precisamente en ese segundo chorus aparece lo que hoy conocemos como "Rhythm-A-Ning" (1:12), en ocho compases de los cuales Monk sólo conservó los cuatro primeros. La segunda mitad de la frase son corcheas swing, rítmicamente menos angulosas que la versión de Monk.

Charlie Christian & Georgie Auld
La siguiente aparición de este riff, ya como tema independiente se produce en Minton's en 1941. Allí los músicos lo conocían como "Pagin' Dr. Christian" (YouTube) ("llamando al Dr. Christian") o "Meet Dr. Christian" ("le presento al Dr. Christian"), y al parecer era uno de los temas recurrentes, como cabecera y cierre de improvisaciones sobre la cadena armónica pergeñada por Gershwin (el riff se puede escuchar en 2:28). El "Dr. Christian" del título era el guitarrista Charlie Christian, entonces en la nómina de Benny Goodman. Christian era habitual en las jams de Minton's, local en el que la banda de la casa la formaban, por aquel entonces, Kenny Clarke a la batería, Nick Fenton al bajo, Joe Guy a la trompeta y un joven Thelonious Monk al piano.

La orquesta de Andy Kirk fue una de las bandas potentes de la región central de EE UU, de donde también procedía Charlie Christian. Ese motivo o la amistad de unía al guitarrista con Mary Lou Williams pueden haber sido las vías de entrada de este tema en Minton's y de que Monk lo conociese. Aun así, Monk no lo grabaría hasta 1957, en su LP con Art Blakey para Atlantic. Entretanto, este riff pervivió de forma más similar a la "original", aunque menos prominente en el repertorio jazzístico.

Pero antes, hay alguna variación más: parte de la frase inicial —las dos tríadas— forman parte del "To a Broadway Rose" (YouTube) de Ray Conniff, grabada por su entonces jefe Artie Shaw el 30 de octubre de 1941 y anunciada en Billboard en abril de 1942. Un riff similar es también el del tema "Taps Miller", tema normalmente asociado a la orquesta de Count Basie (YouTube) (1944), aunque también lo grabó Georgie Auld (YouTube) (ex-compañero de Christian en el sexteto de Benny Goodman, ambos en la imagen superior). También está basado en los acordes de "I Got Rhythm", aunque aquí el tema es similar, no idéntico, al riff de Mary Lou Williams. La conexión con Harlem es débil, pero existe: el tal Taps Miller era un bailarín, cantante y trompetista (de segunda), y aunque existen dudas al respecto, lo cierto es que figura como batería en algunas sesiones grabadas por Jerry Newman en Monroe's. En esa misma onda, en 1948 Charlie Parker grabó su "Steeplechase" (YouTube), mientras que otro  pariente lejano sería "Dandy Lion" (YouTube), grabado por los Woodchoppers de Woody Herman en 1951.

En orden cronológico, y volviendo a la versión de Minton's acuñada por Charlie Christian, ésta reaparece casi literalmente en 1950 de la mano de Al Haig, con el título "Opus Caprice" (YouTube). No está claro cómo llegó a oídos de Haig, pero al parecer éste solía ir por Minton's, por lo que es posible que la oyese de primera mano allí, o que hubiera tenido acceso de alguna forma a las grabaciones realizadas por Jerry Newman, inéditas hasta 1953, según la discografía de Leo Valdés. En 1951 la grabó Wynton Kelly también como "Opus Caprice" (YouTube) y, siguiendo la misma melodía de cabecera, Sonny Stitt en 1952, como "Symphony Hall Swing" (YouTube). Casualmente (o no), Bud Powell cita "Opus Caprice" en una de sus grabaciones poco después de la de Haig.

Tras esa versión de Al Haig, Thelonious Monk grabaría la suya, que a la postre se convertiría en la canónica dentro del repertorio del jazz. Antes de que Monk la hiciera suya, parece que el canon Mary Lou Williams/Al Haig se mantenía en el imaginario: John Coltrane la parafrasea en su solo en "Oleo" con Miles Davis en el Peacock Alley de St. Louis, en 1957. De la versión de Monk decía a la postre, porque la versión con Blakey (YouTube) no es la más popular, como tampoco lo es la que grabó con Gerry Mulligan (YouTube) (que además tiene, cosa rara, un puente de 16 compases). Esas dos son de 1957, mientras que la "definitiva" es del año siguiente, de 1958, con Johnny Griffin en el Five Spot (YouTube).

Para 1966 "Rhythm-A-Ning" era exclusivamente la versión de Monk, grabada en piedra en el imaginario jazzístico, con esos cuatro compases de corcheas onduladas perdidos para siempre... o no tanto. En ese mismo año, Clark Terry & Bob Brookmeyer grabaron su versión del "Opus Caprice" de Haig como "Haig & Haig" (YouTube) (en su LP Gingerbread Men para el sello Mainstream, en el que Terry suena particularmente angelical).

11/05/2009

Brookmeyer speaks

Few jazz musicians, if any, combine imagination and ideas, swing, down-home blues feeling, tone, and supreme arranging skills like Bob Brookmeyer. His career is as long as they make them, but his consistency as a soloist is just incredible. I'm partial to his playing, so any critical discussion goes pretty much out of the window, but I have yet to listen to him playing a boring solo. His distinctive mix of guts and brains is one of those things that makes jazz the special music it is.

A personal favourite is a live version of "Body and Soul", as recorded by the Concert Jazz Band (whether the CJB was Gerry Mulligan's band or Brookmeyer's is open to discussion.) The Johnny Green standard is not only forever linked to Coleman Hawkins, but more importantly, it is quite a harmonic quagmire to navigate. So, what's BB's take? Ever the original, he goes on the opposite direction, and instead of treading the well-known and predictable rhapsodic, note-sprinkled path, he keeps it simple and still manages to make it meaningful, especially when he elaborates on a four-note motive, moving it gracefully through the chord mesh.

I could go on and on about Brookmeyer, but I'd rather leave you with this video, from Artists House, so you can hear the man himself talking about his influences (Basie, Bill Harris, Lester Young, Al Cohn...), his "bosses" (Getz, Gerry Mulligan), the trombone, arranging, and music in general.



Pocos músicos de jazz, acaso ninguno, combinan ideas, swing, ese feeling de blues arrastrao, tono y una enorme habilidad en los arreglos, como Bob Brookmeyer. Su carrera es larguísima y su consistencia como solista es simplemente increíble. Tengo debilidad por su música, por lo que me cuesta ser imparcial, pero lo cierto es que todavía tengo que escucharle un solo aburrido. Su particular y reconocible mezcla de visceralidad y cerebro es una de esas cosas que hacen del jazz una música especial. Un buen ejemplo para ilustrar lo que hace este hombre, es la versión en directo de "Body and Soul" grabada por la Concert Jazz Band (cabe discutir si esta orquesta era de Gerry Mulligan o de Brookmeyer). El standard de Johnny Green no sólo está unido para siempre al nombre de Coleman Hawkins, sino que presenta una complejidad armónica notable. ¿Cómo lo aborda BB? Siempre original, sale disparado en sentido contrario, y en vez de meterse a tocar infinidad de notas siguiendo los vericuetos armónicos del tema, reduce su solo a lo más simple, sin que pierda su sentido, especialmente cuando plantea un motivo de cuatro notas y lo va moviendo ágilmente por la malla de acordes. Me podría pasar varias horas cantando alabanzas sobre Brookmeyer, pero mejor dejo un vídeo que he encontrado en Artists House, en el que el propio Brookmeyer habla de sus influencias (Basie, Bill Harris, Lester Young, Al Cohn...), sus "jefes" (Getz, Gerry Mulligan), el trombón, la profesión de arreglista y la música en general. Estos son algunos extractos del vídeo:
  • La primera influencia, y prácticamente la última, fue Count Basie... Él es la razón de todo lo que hago y todo lo que he hecho. Es mi Dios.
  • Probablemente poca gente sabe que Jimmy Giuffre y Jim Hall no se llevaban bien.
  • Había tanta segregación [racial] en Kansas City que no sabía que estaba segregado.
  • Nunca tuve problemas con Gerry [Mulligan] ni con Stan [Getz] porque no permitía que hubiera problemas. La gente que permitía que hubiera problemas, los tuvo. A mí nadie me causó problemas, porque no estaba permitido.
  • Gerry era un gran músico, un gran compositor. No tenía que haberse vuelto famoso, eso es lo peor que le pudo pasar. Teníamos el cuarteto, tocando y ensayando en Los Ángeles. Gerry acababa de salir de la cárcel, se fue a San Francisco, se hospedó en el mejor hotel, muy bien vestido... empezó a contar chistes. Y si le pones un micrófono a una futura estrella... fue vergonzoso. Entonces dejó de componer, y se convirtió en una estrella. Cuando eres una estrella es muy difícil de convencer a una hoja en blanco de papel pautado de que eres un gran músico, esa es la prueba que nos iguala a todos.
  • Gerry tuvo la Concert Jazz Band, que le ayudé... je, je, le obligué a mantener. Ese fue mi sueño hecho realidad... Yo le caía verdaderamente bien, a veces era difícil pero a lo largo de los años fue un fiel amigo.
  • Stanley [Getz] fue... una buena educación, en serio... Stanley y yo nos llevábamos bien. Una vez estando en California, en [el club] Zardi's me dijo algo como "bubbaloo" sobre el escenario, y yo no sabía qué quería decir, ya sabes, siendo yo un chaval blanco de Kansas City, y le dije "¿qué me has llamado?", y le invité a bajarse del escenario, me lo llevé a la parte de atrás, y le dije ¿qué me has llamado?, y me contestó "es hebreo, no es nada malo", y a partir de entonces iba pisando huevos conmigo. Le preguntó al pianista: "¿sabes si los padres de Brookmeyer son ricos?".
  • A Stanley se le permitía portarse de forma indignante, aún no sé por qué. Supongo que la gente buscaba el niño bueno que su aspecto daba a entender que era, pero no era ningún niño bueno.
Qué es lo que le parece extraordinario del disco Birth of the Cool:
  • El modo en que esos psicópatas [Mulligan, Johnny Carisi, John Lewis, Gil Evans...] juntaron esas notas e hicieron que sonaran como suenan. La primera vez que lo oí fue... "¡Dios mío!" fue como cuando oí a Charlie Parker, "ahí va mi mundo", yo estaba muy verde, comparando con lo que sé ahora, pero comparando con lo que sabían ellos, yo era un negado, y comparando con lo que hicieron aun hoy soy un negado. Era un paisaje sonoro completamente revolucionario. He visto algo de las partituras y sí, vale, está en el papel, pero me sigue pareciendo increíble.
Sobre Clark Terry:
  • Clark es uno de los seres humanos más increíbles que he conocido en toda mi vida. Lo pasó verdaderamente mal en el Sur -conozco algunos detalles de esta historia- cuando estaba en la banda de George Hudson, estuvieron a punto de lincharle, le dispararon, un sheriff le hizo bailar mientras le disparaba a los pies, porque la gasolinera para blancos era la única que estaba abierta. Salió de todo esto, de este prejuicio constante, incluso después de tocar en la banda del programa de Johnny Carson, de mudarse a Bayside [en Nueva York], donde hubo gente que le echó mierda en su cesped, salió de todo esto siendo capaz de juzgar a las personas una a una. No sé cómo ha podido hacerlo.
  • Mi ideal, sobre todo al tocar un instrumento bastardo, siempre ha sido hacer que desaparezca el instrumento y dejar que hable la música. Si hacemos que desaparezca el instrumento, nos está saliendo bien... [Cuando dejas que el instrumento te toque a ti, y no viceversa] pasas a ser una víctima de tu propio virtuosismo.
  • Cuando tocas jazz con otra persona es la relación más íntima que tienes con otro ser humano, aparte de tu propia esposa, te implicas profunda y emocionalmente, completamente con esa otra persona, y quieres que les salgan bien las cosas, y quieres poder tocar con ellos adecuadamente.
Qué escucha actualmente:
  • Morton Feldman, Ligeti, porque está como una cabra, Arvo Pärt, música antigua, sigo buscando música que me guste... Joanne Brackeen, Purcell, canto gregoriano...
Consejo para un quinceañero:
  • Primero de todo, que aprenda muy bien a hacer lo que hace, que simplifique las cosas que le rodean, y que aprenda a tocar su instrumento lo mejor que pueda, que no haga las cosas de forma incorrecta y corregirse en el futuro, ha de corregir esas cosas ahora mismo, por muy aburrido que sea. Aun así, disfrutar de lo que hace. Aprender a tocar el instrumento, y tocar y satisfacerse a sí mismo. En cuanto a las influencias, no tiene por qué ser un [instrumentista], puede ser un compositor, incluso un pintor, mira a Morton Feldman. Para un trompetista es difícil mirar a Dizzy Gillespie, porque nunca va a llegar a ese nivel, pero es un ideal, es como mirar la Capilla Sixtina. No será Miguel Ángel, pero alguien lo fue, al menos sabemos que puede hacerse. Un chaval de 15 años necesita saber que es parte de un enorme tapiz, todos debemos seguir haciendo lo que hacemos, porque la música nos necesita haciendo lo que hacemos.