Escribir es una actividad con un puntito narcisista, y montar un blog sólo puede ser consecuencia de una inflamación de ese puntito. Me acabo de dar cuenta de que los tres que voy a comentar son de tres colegas de
Cuadernos de Jazz, pero lo cierto es que ni es premeditado ni los recomiendo porque tenga más o menos trato con sus autores. Cada uno tiene su interés y, sobre todo, mucho carácter.
"Jazz y otras hierbas" es el rumoreado y esperado blog de
Chema García Martínez (en la foto de la izquierda) actualmente crítico de jazz de
El País, veterano miembro fundador de la "joven crítica" y actual miembro de la "ya no tan joven..." (me temo, aunque ni de cerca aparenta la edad que tiene), autor de la única
historia del jazz español, que yo sepa, gratísimo conversador, con una retranca considerable (los motes son lo suyo) y una actitud ante el jazz y la vida en general que debe de ser el secreto de su casi perenne buen ánimo, aunque no le falten detractores en todos los estamentos. Su volcánico blog (lleva 52 entradas en 19 días) está sirviendo no sólo para revisitar artículos y reseñas, sino para repescar textos inéditos y, quizás la parte más singular, recuperar la memoria histórica (ahora que está tan de moda) del pasado reciente del jazz en nuestro país, como la
mítica entrevista con Tete.
En un
post reciente,
Pachi Tapiz se refiere a "lo
s trabajo
s que son los que le dan a uno de

comer" y quizás alguien piense que el
webmeister de
Tomajazz habla en sentido figurado o en general, pero nada más lejos de Tegucigalpa. Sin entrar en detalles sobre su pluriempleada vida extrajazzística, sólo diré que entre quienes le conocen hay cierto consenso sobre la posibilidad de que Pachi, licenciado en matemáticas, haya descubierto el secreto de la elasticidad del tiempo (en
teoría nada nuevo desde Einstein) porque si no, no se explica que llegue a todo lo que llega. En todo caso, las virtudes de Pachi como escriba son su curiosidad y su entusiasmo, que al contrario de lo que les (¿nos?) pasa a otros, no menguan con el paso de los años. Más bien al contrario: como el universo, parece que se expande a velocidad creciente. La prueba, en
"Buscando un Nombre".

Finalmente,
Yahvé (hay que ser de Bilbao para llamarse como el protagonista de la Biblia...), una adición reciente a la recua de diletantes jazzísticos hispanos (se le puede leer en Cuadernos y en Tomajazz), procedente del mundo del cómic (regenta la librería
Zinco) y músico. Como prueba en su blog,
"Un día más, un disco más", Yahvé es un tipo con dos oídos bien abiertos y suficiente masa encefálica útil entre ambos como para explicar lo que oye, con una particularidad añadida: además tiene mano para escribir, un rasgo más bien infrecuente (triste, pero cierto) en este subgremio. Los lectores de la cosa jazzística en español harán bien en seguirle la pista.